La Makey Makey es una placa que se conecta al ordenador por USB y funciona como un teclado alternativo: al cerrar un circuito mediante la conductividad del cuerpo humano u objetos cotidianos, envía señales equivalentes a pulsaciones de teclado. Diseñada por Jay Silver y Eric Rosenbaum en el entorno del MIT y lanzada en 2012 a través de Kickstarter, su propuesta innovadora fue permitir que frutas, plastilina u otros materiales conductores se convirtieran en interfaces físicas, como el conocido “piano de plátanos”.
Combinada con Scratch, posibilita que los programas respondan a entradas físicas distintas al teclado y el ratón, abriendo nuevas formas de interacción. Además, facilita la comprensión práctica de conceptos como la conductividad eléctrica, ya que los estudiantes experimentan directamente qué materiales conducen y cuáles no.
Más allá del dispositivo en sí —del que existen versiones similares y alternativas—, su valor educativo radica en que representa un primer paso hacia la computación física: amplía las posibilidades de creación, despierta la curiosidad y conecta la programación con el mundo real, llevando el aprendizaje más allá de la pantalla.
